Seguro que te ha pasado alguna vez, has hecho un dibujo, una manualidad, cualquier cosa que necesite destreza y tiempo, te ha salido de lujo y ahora tienes que regalarlo o darlo, ¡¡vaya pena!!
Hoy he terminado esta tarta, ha todas les he puesto mucho cariño, pero a esta mucho más. Será porque me gusta la música, porque me apasionan las guitarras y porque le he dedicado unas cuantas horas, lo cierto y verdad es que me hubiera gustado quedarme con esta tarta, bañarla en laca y guardarla para siempre. Pero no, esta tarde se la van a comer...
Una Gibson Les Paul, para zurdos, pero una pedazo de Gibson. Cada vez que hago una tarta me gusta más que la anterior, pero creo que va a ser difícil que haga otra que me guste tanto. Todo a medida, casi a escala, sus tornillos, sus trastes, lo único que no he conseguido ha sido afinarla...
¡Por favor, encargadme más guitarras, las adoro!


Una tarta flipante...De verdad se come?
ResponderEliminarY dónde está mi tarta marikita??? :(