lunes, 12 de marzo de 2012

¡Mi primer Bob Esponja!

Hay una máxima en el dibujo: "cuánto más simple, más complicado". Sí, también me gusta dibujar, y por eso conozco esta máxima. Hay personajes que a simple vista deberían ser muy fáciles de dibujar, ejemplos como Homer Simpson o Bart, Pocoyo, Mafalda, Tintín, etc... Son personajes con rasgos muy simples, parece sencillo su trazo, pero ahí está su dificultad. Os invito a que intentéis dibujar alguno de estos personajes, son realmente complicados. Al ser tan simples la copia debe de ser exacta, las proporciones y la simetría deben de ser calcadas para que salgan perfectos y no nos queden como una mala imitación de feria.

Bueno, este tostón y lio que os he metido es para justificar este post, el de mi primer Bob Esponja. De verdad que estaba muy asustado, eran un encargo de una gran amiga, para un cumpleaños, el de Álvaro, fan de la esponja que vive en la piña debajo del mar... Todo comenzó como siempre, bizcocho, almibar, relleno y finalmente la parte creativa.... ¡Ufff! ¡Este Bob no se parece! ¡Algo le falla! ¡Pero si lo he medido todo, si he hecho una regla de tres para calcular simetrias, distancia, una ecuación, un quebrado, escuadra, cartabón...! ¡No se parece, esta tarta no la entrego!

Pero Bob estaba esperando, ojos, boca, dientes, lengua, pestañas, agujeros propios de una esponja humanoide... ¡Nada, este no es Bob! ¡Un momento, falta la nariz! Medimos, moldeamos y ¡voilà! ¡aparece Bob!

La verdad es que ha quedado de lujo, y por lo que me han contado Álvaro y sus amigos fliparon, y lo más importante, como cuando empiezas a salir con tu novia, sus madres encantadas, jejejeje...

¡Gracias Mª Valle por darme la oportunidad de hacer mi primer Bob!

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