El catálogo de tartas sigue aumentando, ¿por qué nadie me pide una tarta con un diseño que ya haya hecho? ¿es por no poner las cosas fáciles, verdad? ¿por ver si alguien me pilla? Pues os aseguro que llegará el diseño que sea un desastre, y estoy convencido que será pronto, básicamente porque no sé decir que no. Para ejemplo esta boquita, bueno dentadura. Mi amiga y compañera de "dramas" Inma quería una tarta para su amiga Inés, estudiante de odontología, y claro, la chica me pidió una muela, un diente, "lo que tú veas...". Y a mi que me gusta quedarme con lo "fácil" pues pensé ¿una diente? ¿una muela? ¿y por qué no la dentadura entera?
He vuelto a sufrir, sobre todo porque no ha sido un día sencillo, pero al final y sobre la bocina, he conseguido llevar la tarta antes de que llegara la aspirante a dentista. Hace un rato he hablado con ella y me consta que le ha gustado mucho, mucho, mucho. Ya la ha colgado en Facebook, lo que espero es que sus compañeros de facultad no se vuelvan locos pidiendo tartas de dientes.
¡Felicidades Inés!


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