domingo, 20 de mayo de 2012

Para una bailarina muy especial...


Tercera comunión de la temporada, y pensaba yo que iba tarde con esto de las comuniones. Y la tercera para una niña, a ver si cae alguna para algún "señor".

Esta niña, Irene, tiene un gusto muy especial, empezando por la danza y el ballet. Estaba claro que la ocasión merecía un esfuerzo especial, un más difícil todavía. Busqué zapatillas de punta, algún diseño coqueto para la protagonista y me puse manos a la obra. No voy a decir que ha sido fácil, este insoportable calor hace que el fondant sea imposible de manejar, bueno imposible no, casi imposible.

Además de la tierna tarta hemos sumado una buena tanda de galletitas especiales, con el mismo motivo, unas clásicas zapatillas de ballet, con algún que otro adorno para darle más "vidilla" al asunto. Según me han contado, las amigas de Irene han salido muy orgullosas y contentas con sus galletitas personalizadas. Ahora hay dos opciones, o las guardan de recuerdo o se la comen...

Bueno, en fin, una comunión muy rosa, con mucha fresa y con mucho arte, tanto, tanto arte, que me cuentan hoy domingo que la tarta casi sale indultada en su totalidad, les daba tanta pena partirla que tanto lo han pensado que hasta hoy no ha caido, algo sorprendente si tenemos en cuenta que la comunión se celebró ayer. ¡Nunca es demasiado si la tarta es buena, jejejeje!

1 comentario:

  1. Hola, necesitaria saber con que molde usted hizo los zapatitos de punta ? Desde ya gracias!

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