Hacer una tarta como esta es un placer, hacerla para un amigo es una satisfacción enorme, pero hacerla para la pequeñaja de tu amigo es una bendición.
Mi amigo Manolo es el resultado de una vida llena de actividad, gracias a nuestro amor por el cine nos conocimos y hemos mantenido el contacto año tras año sin artificios, es un encanto de tio y por eso no me pude negar a su petición: "Necesito a un Gustavo para mi Julia". Y así salió, una rana divertida y una tarta riquísima que viajó directamente hasta Córdoba.
¡Felicidades Julia, que suerte tener de padre a tu papá!
_ret.jpg)

No hay comentarios:
Publicar un comentario