¡¡Qué bien sabe esta victoria frentre a los francesitos!! ¡¡Y es que el dopaje es muy malo!!
Me he arriesgado a preparar unos cupcakes patrios para celebrar la hipotética victoria, y yo que era de los pensimistas que los hice para endulzar la derrota y al final han servido para celebrar un pedazo de partido.
¡Ahora a por los portugueses, les vamos a cantar los fados por bulerías, prometo Tarta Eurocopa con La Roja en el corazón!
No hay comentarios:
Publicar un comentario